La reconstrucción del pabellón auricular es un desafío importante en la cirugía dermatológica debido a su compleja forma y su ubicación visible. Las anomalías auriculares, congénitas o adquiridas, tienen impactos físicos y emocionales negativos en los pacientes.
Los defectos relacionados con el cáncer de piel representan una de las razones más comunes para la cirugía reconstructiva del pabellón auricular. El desarrollo de la cirugía micrográfica de Mohs como tratamiento efectivo para los cánceres de piel requiere que los dermatólogos se familiaricen con diferentes opciones de técnicas reconstructivas1.
La estructura flexible del oído externo se mantiene mediante un cartílago elástico, que está cubierto de piel y está adherido al cráneo con ligamentos y músculos2. Los principales componentes estructurales del pabellón auricular incluyen un hélix y antihélix ubicados periféricamente, un complejo conchal central y un lóbulo ubicado inferiormente3. Su irrigación viene de 2 ramas de la arteria carótida externa, la arteria temporal superficial y la auricular posterior2. Las ramas terminales de estos vasos se comunican formando una red vascular anastomosis que proporciona una rica fuente de irrigación para los colgajos utilizados en la reconstrucción3.
Existen diversas técnicas para lograr una reconstrucción exitosa y la elección de cada método depende de diferentes factores. Las opciones de reconstrucción van desde la curación por segunda intención, injertos de espesor total o parcial, colgajos de avance del borde helicoidal, escisiones en cuña y colgajos en pancarta, entre otras4.
Debemos analizar adecuadamente las características del defecto que queremos reconstruir, es decir, fijarnos en el tamaño, la ubicación específica y ver la afectación del cartílago auricular. También es importante realizar una adecuada anamnesis del paciente para identificar enfermedades, medicamentos y hábitos, como el tabaco, que pueden afectar la cicatrización y viabilidad de nuestro colgajo. Por último, pero no menos importante, será la experiencia del médico que realizará la cirugía.
En relación al tamaño, en defectos pequeños del borde helicoidal, menores de 1,5 cm, se puede realizar una cirugía de resección y cierre en forma de cuña o escisión en estrella, aunque esto afectará la altura vertical de la oreja5,6. Los defectos menores de 2,5 cm son candidatos para los colgajos de avance condrocutáneos del helix5. Si el defecto es más grande, no es recomendable usar las técnicas antes mencionadas, ya que es probable que resulte en una deformidad de oreja corta o ahuecada. Para esta situación, defectos mayores de 2,5 cm de ancho que están confinados al reborde del hélix se pueden reparar con un colgajo cutáneo tubular interpolado. Los defectos grandes del tercio central de la aurícula que implica el hélix y el antihélix requieren un injerto de cartílago para alcanzar el soporte estructural necesario. En algunos casos, la reparación es lograda por el uso de un colgajo posauricular de 2 etapas5.
En este artículo presentamos una reconstrucción del borde del hélix tras la resección de un carcinoma basocelular con técnica micrográfica de Mohs, utilizando un colgajo de interpolación del cuero cabelludo, con avance retroauricular en 2 etapas, también llamado colgajo de interpolación retroauricular a auricular o colgajo mastoideo4. Esta técnica se basa en los principios descritos en el libro Baker, colgajos locales en la reconstrucción facial5.
Caso clínicoUn varón de 75 años con antecedente de enfermedad de Parkinson, sin hábito tabáquico, consultó en nuestro centro por una lesión única localizada en el borde del hélix de la oreja izquierda de larga evolución, de bordes mal definidos, que medía aproximadamente 1 × 0,5 cm de diámetro, de base eritematosa con bordes solevantados y descamativos (fig. 1A y B). Traía una biopsia realizada en extrasistema que informaba de carcinoma basocelular. Se decide extirpar la lesión mediante cirugía micrográfica de Mohs (fig. 1C). Se logra la remoción completa del tumor en una etapa. El defecto final fue extenso, quedando el cartílago auricular expuesto (fig. 2A). No era posible reconstruir con injerto ni con reparación en cuña, ya que hubiera quedado una oreja muy pequeña. Analizando la mejor alternativa de cierre, se optó por realizar interpolación del cuero cabelludo utilizando un avance retroauricular en 2 etapas.
A y B) Se observa una lesión única en el borde del hélix de la oreja izquierda. Presenta base eritematosa con bordes solevantados y descamativos. Bordes mal definidos. Diámetro de 1 × 0,5 cm aproximadamente. C) Se observa la lesión delimitada para proceder con su extirpación mediante cirugía de Mohs.
A) Defecto luego de remover el tumor con cirugía micrográfica de Mohs, se observa el cartílago expuesto. B) La primera etapa se realiza inmediatamente luego de la extirpación del tumor, se prepara el tamaño del colgajo con piel retroauricular. Debe ser del mismo ancho que el defecto y de forma rectangular.
La primera etapa se realiza inmediatamente terminada la cirugía de Mohs. Se crea un colgajo cutáneo de avance rectangular del mismo ancho que el defecto, utilizando la piel retroauricular del cuero cabelludo (fig. 2B). Se eleva el colgajo y se avanza sobre el cartílago auricular previamente expuesto (fig. 3A). Se unen ambas partes mediante sutura para proporcionar cobertura del tejido blando (fig. 3B). Finalmente, se puede dejar una gasa bajo el colgajo y se cubre con un apósito (fig. 3B). Es importante dejarle claro al paciente las indicaciones posoperatorias, analgesia, no mojar la zona (no debe lavarse el pelo) y no fumar, dado que el tabaco afecta la viabilidad del colgajo y la cicatrización.
A) Se realiza el colgajo rectangular retroauricular como se muestra en la imagen. B) Se eleva el colgajo y se avanza sobre el cartílago auricular previamente expuesto. Se unen ambas partes mediante una sutura para proporcionar cobertura del tejido blando. Se puede dejar una gasa bajo el colgajo.
La segunda etapa quirúrgica se realiza 3 semanas después (fig. 4). Para liberar el colgajo se realiza una incisión para separar el pedículo del cuero cabelludo (fig. 5A). Luego, utilizando el extremo recién liberado, se procede a recortarlo gradualmente para poder plegarlo sobre sí mismo y darle forma de oreja (fig. 5B). Posteriormente, se lleva a cabo la sutura para asegurar la forma deseada (fig. 5C). Se permite que la zona del cuero cabelludo cicatrice por segunda intención. El procedimiento fue exitoso y se observa inmediatamente un resultado estético favorable (fig. 6A).
A) Para liberar el colgajo, se realiza una incisión para separar el pedículo del cuero cabelludo. B) Luego, utilizando el extremo recién liberado, se procede a recortarlo gradualmente para poder plegarlo sobre sí mismo y darle forma de oreja. C) Posteriormente, se lleva a cabo la sutura para asegurar la forma deseada.
El paciente evolucionó favorablemente con un excelente resultado estético a 2 meses del posoperatorio (fig. 6B y C).
El colgajo de interpolación del cuero cabelludo se ha utilizado con éxito para restaurar la estructura y la función del borde del hélix después de la cirugía micrográfica de Mohs. Nuestra experiencia destaca la eficacia y la versatilidad de este enfoque en la reconstrucción de defectos auriculares complejos. El enfoque reconstructivo presentado proporciona una cobertura adecuada de tejido blando y logra resultados estéticos satisfactorios.
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La reconstrucción del pabellón auricular es un desafío.
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Las anomalías auriculares tienen impactos físicos y emocionales negativos en los pacientes.
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Los defectos relacionados con el cáncer de piel representan una de las razones más comunes para la cirugía reconstructiva del pabellón auricular.
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Debemos analizar adecuadamente las características del defecto que queremos reconstruir (tamaño, ubicación, afectación del cartílago auricular).
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El tabaco puede afectar la cicatrización y viabilidad de los colgajos.
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Los defectos mayores de 2,5 cm de ancho en el reborde del hélix se pueden reparar con un colgajo, como el colgajo posauricular de 2 etapas propuesto.
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La primera etapa de reconstrucción quirúrgica se realiza inmediatamente después de la extirpación de la lesión.
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La segunda etapa de reconstrucción quirúrgica se realiza 3 semanas después.
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FinanciaciónLa presente investigación no ha recibido ayudas específicas provenientes de agencias del sector público, sector comercial o entidades sin ánimo de lucro.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener conflictos de intereses.