Establecer un modelo conceptual que vincule la afectación artrósica, la discapacidad funcional en las actividades cotidianas y la calidad de vida (CdV).
MétodosEstudio multicéntrico, observacional y transversal. Se registró clínicamente la afectación artrósica (presencia/ausencia), según la localización; se valoró la discapacidad mediante el índice de discapacidad del cuestionario de evaluación de la salud y se determinó la CdV mediante el cuestionario EQ-5D-3L. El vínculo entre la artrosis, la discapacidad y la CdV se evaluó mediante la modelización de ecuación estructural (SEM).
ResultadosPacientes: 965 pacientes con artrosis (edad media=64 años; 75% mujeres). Artrosis: zonas medias afectadas: 2,8. Zonas afectadas con más frecuencia: rodillas (67%); columna lumbar (60%) y cervical (45%). CdV: la mayoría de los pacientes no refirió problemas graves en los 5 dominios evaluados. Discapacidad: «otras actividades» (media=1,2); «alcanzar» (media=1,1) y «caminar» (media=1,0) fueron las categorías que mostraron mayor discapacidad. La SEM presentó la artrosis, la discapacidad y la CdV como variables relacionadas latentes. Aunque el 92% de la CdV explicó la discapacidad, solo el 5% de la discapacidad se debió a la presencia/ausencia de artrosis. El modelo global que describió la artrosis como causante de discapacidad y discapacidad que afectaba a la CdV, tuvo un buen ajuste general (CMIN/DF=5,42; RMR=0,026; RMSEA=0,069).
ConclusionesLa discapacidad funcional puede explicar la disminución de la CdV. En teoría, la artrosis se relaciona estrechamente con la discapacidad y la CdV, pero el modelo no consiguió explicar por completo este vínculo. Como las técnicas estadísticas requieren buenos modelos de medición para determinar correctamente las relaciones, los registros clínicos convencionales parecen insuficientes para este propósito. Se precisan otras mediciones válidas de la afectación artrósica para proporcionar pruebas de su efecto directo en la discapacidad y la CdV.
To establish a conceptual model that links arthritis, functional disability in activities of daily living, and quality of life (QoL).
MethodsA multicentre, cross-sectional, observation study was performed. The location of the arthritis (presence/absence) was recorded. Disability was measured using the Health Assessment Questionnaire Disability Index and the QoL determined using the EQ-5D-3 Level questionnaire. The relationship between the arthritis, disability, and the QoL was evaluated using the structural equation model (SEM).
ResultsPatients: 965 patients with arthritis (mean age=64 years, with 75% females). Arthritis: mean areas affected: 2.8. Areas most frequently affected: knees (67%); lumbar spine (60%) and cervical spine (45%). QoL: The majority of patients did not mention serious problems in the five domains assessed. Disability: «other activities» (mean=1.2); «reach» (mean=1.1) and «walking» (mean=1.0) were the categories that demonstrated greater disability. The SEM showed arthritis, disability and QoL as associated latent variables. Although 92% of the QoL explained the disability, only 5% of the disability was due to the presence/absence of arthritis. The global model that describes arthritis as a cause of disability, and disability was affecting the QoL, had a reasonable goodness of fit (CMIN/DF=5.42; RMR=0.026; RMSEA=0.069).
ConclusionsFunctional disability can explain the decrease in QoL. In theory, arthritis is closely related with disability and QoL, but the model did not mange to fully explain this link. As statistical techniques required good measurement models to correctly determine relationships, conventional medical records seem to be insufficient for this purpose. Other valid measurements of arthritis are needed to provide tests of its direct effect on disability and QoL.
La artrosis es una enfermedad generalizada de desarrollo lento, con una prevalencia que aumenta con la edad1. Del 30 al 40% de las personas mayores de 60 años tiene artrosis de rodilla, y es probable que ello contribuya a la discapacidad de la población general, porque limita su capacidad para caminar, levantarse de una silla y subir las escaleras, siendo la indicación más frecuente para artroplastia total de cadera y rodilla2–5. Entre 1995 y 2005 el número de personas afectadas por artrosis sintomática aumentó de 21 millones a casi 27 millones, probablemente como reflejo del envejecimiento de la población y del incremento de la obesidad6. Por lo que se refiere a España, en una encuesta sanitaria realizada en el año 2000, el 10,2 y el 6,2% de la población española refirió padecer artrosis sintomática de la rodilla y la mano, respectivamente7,8.
Aparte del uso tradicional de mediciones físicas y bioquímicas, los criterios de evaluación centrados en el paciente son cada vez más importantes como mediciones de las intervenciones9. Por ejemplo, la discapacidad comunicada por el paciente se ha convertido en un criterio de valoración habitual en los estudios clínicos de enfermedades reumáticas10. Cualquier valoración del resultado de intervenciones en la artrosis debe tener en cuenta una medición de la discapacidad y la calidad de vida (CdV)11,12. Una de las mediciones de autoevaluación de la discapacidad física más utilizada es el índice de discapacidad del cuestionario de evaluación de la salud de Stanford (HAQ-DI, versión española)13. Aunque a menudo se considera una medición específica de la enfermedad, valora la discapacidad física en general y no se centra en discapacidades relacionadas con enfermedades específicas14. Con respecto a la CdV, el EuroQoL-5D es un instrumento normalizado que se emplea como medición de la salud. Aplicable a una gran variedad de estados de salud y tratamientos, proporciona un perfil descriptivo simple y un índice individual del estado de salud15.
Los objetivos del presente estudio fueron establecer un modelo conceptual para vincular la afectación artrósica, la discapacidad funcional en las actividades cotidianas y la CdV en una población de pacientes con artrosis participantes en un estudio observacional y prospectivo (estudio EXPECT16), y evaluar el ajuste del modelo mediante modelización de ecuación estructural (SEM).
Pacientes y métodosDiseño del estudioEstudio multicéntrico, observacional y transversal16. Se exigió que los pacientes otorgasen el consentimiento informado por escrito antes de participar en el estudio. El ensayo se llevó a cabo de conformidad con las normas del comité de ética local y el Ministerio de Sanidad Español, con las buenas prácticas clínicas, así como los principios de la Declaración de Helsinki. El protocolo fue aprobado por el Comité de Ética de Investigación Clínica del Hospital Universitario de la Princesa (Madrid, España).
Población de pacientesCada médico participante reclutó una muestra de pacientes artrósicos vistos en consulta. Criterios de selección/criterios de inclusión: pacientes de ambos sexos, de 18 años o más; consentimiento informado para su participación en el estudio; con diagnóstico de artrosis de al menos un año de evolución y que hayan recibido al menos una prescripción de tratamiento farmacológico (analgésicos, antiinflamatorios no esteroideos [AINE] o inhibidores de la COX-2) para la artrosis; comprenden los procedimientos del estudio y pueden cumplimentar el cuestionario. Entre los criterios de exclusión figuran la participación en ensayos clínicos o en programas que modificasen la práctica clínica habitual.
MétodosRecopilación de los datos de los pacientesDurante la visita a la consulta del médico, los pacientes rellenaron un cuestionario que registraba los datos demográficos basales (edad, sexo, nivel de estudios) y variables clínicas relacionadas con la artrosis (año del diagnóstico, localización, último tratamiento prescrito y número de tratamientos recibidos según el diagnóstico).
Criterios de valoración comunicados por los pacientesLos criterios de valoración comunicados por los pacientes (CVCP) consistieron en preguntas relacionadas con el estado general de salud empleando la escala de Likert, la intensidad del dolor (escala visual de 0=«sin dolor» a 10=«dolor máximo») y la percepción de la salud mediante la escala analógica visual del grupo EuroQoL EQ-VAS, el cuestionario europeo de autoevaluación EQ-5D-3L (CdV en 5 dimensiones, versión española) y el HAQ-DI. Todos los cuestionarios fueron completados de forma independiente por los pacientes.
Puntuación del índice de discapacidad del cuestionario de evaluación de la saludEl HAQ-DI consta de 20 preguntas referentes a las limitaciones que experimentan los pacientes en la realización de las actividades físicas diarias. Se pregunta a los pacientes cuál es su grado de dificultad al realizar una actividad en una escala de 0 (sin ninguna dificultad) a 3 (incapaz de hacerlo). También se pregunta a los pacientes si necesitan asistencia o ayudas para la actividad. Las preguntas del HAQ-DI están ordenadas en 8 categorías, a saber, vida diaria, taparse, levantarse, caminar, vestirse y arreglarse, alcanzar, comer, agarrar, actividades e higiene. Se usa la máxima puntuación de los ítems de una categoría como puntuación de dicha categoría, lo que esencialmente reduce el HAQ-DI a una escala de 8 ítems. Si el paciente indica el uso de asistencia o ayudas para una categoría y la puntuación máxima de los ítems de esta categoría es 0 o 1, se aumenta la puntuación de la categoría al valor 2. Se hace un promedio de las puntuaciones de las categorías para obtener una puntuación total única.
Puntuación del EQ-5D-3LEl EQ-5D-3L consta del sistema descriptivo EQ-5D y la escala analógica visual de EQ (EQ-VAS). El sistema descriptivo EQ-5D comprende las 5 dimensiones siguientes: movilidad, cuidado personal, actividades habituales, dolor/malestar y ansiedad/depresión. Cada dimensión tiene 3 niveles: sin problemas, algunos problemas y problemas graves. Se le dice al paciente que indique su estado de salud marcando la casilla que corresponda a la frase más adecuada en cada una de las 5 dimensiones. La decisión da como resultado un número de un dígito que expresa el nivel seleccionado para tal dimensión. Los dígitos para las 5 dimensiones se pueden combinar en un número de 5 dígitos que describe el estado de salud del paciente15.
Análisis estadísticoAnálisis descriptivo de las variables sociodemográficas y clínicasSe calcularon la media y la desviación estándar para las variables cuantitativas que seguían una distribución normal. Para las variables cualitativas, se presentó la distribución de frecuencias.
Análisis de los resultados de los criterios de valoración comunicados por los pacientes
Se calcularon la media y la desviación estándar para las variables cuantitativas que seguían una distribución normal.
Relación entre la artrosis, la discapacidad y la calidad de vidaEl vínculo entre la artrosis, la discapacidad y la CdV se determinó mediante la SEM. Esta técnica de análisis multifactorial posibilita hacer hipótesis de múltiples relaciones entre variables no observadas (latentes) y verifica el modelo con un sistema de ecuaciones. Dicho modelo tiene dos partes: 1) un modelo de medición para identificar factores (conceptos o variables latentes, como en el análisis de confirmación de factores17), y 2) un modelo estructural, utilizado para evaluar los vínculos de causalidad y correlación entre las variables teóricas.
Para el presente estudio, se definieron inicialmente las relaciones entre las variables de interés aplicando criterios teóricos: se describió que la artrosis tenía un efecto directo en la discapacidad y que la discapacidad afectaba a la CdV y, de manera simultánea, se determinó la relación de los 3 conceptos. Además, se valoró cada concepto mediante su propio modelo de medición (es decir, criterios clínicos para la artrosis, HAQ-DI para la discapacidad y cuestionario EuroQoL-5D para la CdV). Finalmente, se verificó el ajuste del modelo, examinando el patrón de covarianza del grupo de datos observados. Las variables se definieron como observadas (respuesta de los ítems) o latentes (conceptos que debían valorarse mediante variables observadas, es decir, artrosis, discapacidad y CdV, los conceptos relacionados).
El modelo SEM se evaluó mediante el programa AMOS de modelización de ecuación estructural18.
Se utilizó el programa estadístico SPSS v.15, versión 14.0 en español, para todos los análisis estadísticos.
ResultadosCaracterísticas sociodemográficas y clínicasCaracterísticas demográficasSe analizaron los datos clínicos de 965 pacientes. La mayoría de los pacientes (75%) eran mujeres, con una media de edad de 64 años (DE=11 años); en su mayor parte eran amas de casa (40,4%) o personas jubiladas (30,6%).
Características clínicasEl intervalo medio desde el diagnóstico de la artrosis fue de 9 años y el número medio de zonas corporales afectadas de 2,81 (mediana=2; DE=1,61). Las zonas afectadas con más frecuencia fueron las rodillas, columna lumbar y columna cervical. Respecto al tratamiento de la artrosis, los medicamentos más prescritos fueron los analgésicos seguidos de AINE. Cerca del 64% de los pacientes había recibido entre 2 y 5 tratamientos diferentes para la artrosis en los últimos 12 meses16.
Criterios de valoración comunicados por los pacientesEstado general de salud (escala de Likert)El 38,5% de los pacientes calificó su estado de salud como muy bueno, bueno o bastante bueno, el 33,6% como normal y el 45,2% como bastante malo, malo o muy malo.
Intensidad del dolor (escala visual)La intensidad media del dolor referida por los pacientes fue de 5,7 (mediana: 6; intervalo intercuartílico [IIC]: 4,2-7,4).
Puntuación del estado general de salud (escala analógica visual)La puntuación del estado general de salud fue de 58,2 (mediana 60; IIC: 45-73). Alrededor del 12% de los pacientes manifestaron que como consecuencia de la enfermedad, tenían gran dificultad o imposibilidad para realizar actividades físicas que requerían poco esfuerzo, el 28% actividades que requerían un esfuerzo moderado y hasta el 75%, actividades que requerían un gran esfuerzo16 (tabla 1).
Características clínicas de los pacientes
Características clínicas | N (%) |
Años desde el diagnóstico de la osteoartritis, media (DE) | 9,4 (7,6) |
Localizaciones de la osteoartritis: | |
Mano | 338 (30,1) |
Cadera | 297 (26,4) |
Rodilla | 751(66,9) |
Hombro | 218 (19,4) |
Columna cervical | 513 (45,7) |
Columna dorsal | 300 (26,7) |
Columna lumbar | 664 (59,1) |
Otros | 83 (7,4) |
Tratamiento para la osteartritis: | |
Analgésicos | 798 (71,1) |
Antiinflamatorios no esteroideos | 689 (61,4) |
Antiinflamatorio inhibidor de COX-2 | 406 (36,2) |
Infiltraciones y condroprotectores | 247 (22) |
No farmacológico | 271 (24,1) |
Número de tratamientos farmacológicos durante los últimos 12 meses: | |
1 | 363 (33,1) |
2-5 | 702 (64) |
> 5 | 32 (2,9) |
DE: desviación estándar.
La mediana del HAQ-DI fue de 0,75 (DE: 0,63). Los valores que corresponden a cada categoría se resumen en la tabla 2. Los dominios que mostraron una gran discapacidad fueron «alcanzar» y «otras actividades habituales». Por el contrario, el dominio con la menor discapacidad fue «comer».
Categorías del HAQ-DI
N | Media (DE) | |
Media del HAQ-DI | 964 | 0,8 (0,6) |
Caminar | 961 | 1 (0,9) |
Vestirse | 965 | 0,6 (0,8) |
Levantarse | 965 | 0,8 (0,8) |
Comer | 965 | 0,5 (0,8) |
Higiene | 964 | 0,8 (0,8) |
Alcanzar | 964 | 1,1 (0,9) |
Agarrar | 964 | 0,7 (0,9) |
Otras actividades | 962 | 1,2 (1) |
DE: desviación estándar; HAQ-DI: índice de discapacidad del cuestionario de evaluación de la salud de Stanford.
Como se puede ver en la tabla 3, un gran número de pacientes (88,6%) refirió un dolor moderado a intenso y más del 53,2%, problemas de movilidad.
Escalas de EQ-5D-3L
N (%) | |
Movilidad (n=965) | |
Ningún problema | 451 (46,7) |
Algunos problemas | 502 (52,0) |
Tiene que permanecer en cama | 12 (1,2) |
Cuidado personal (n=964) | |
Ningún problema | 683 (70,9) |
Algunos problemas | 264 (27,4) |
Discapacidad | 17 (1,8) |
Actividad diaria (n=963) | |
Ningún problema | 501 (52,0) |
Algunos problemas | 428 (44,4) |
Discapacidad | 34 (3,5) |
Dolor/malestar (n=964) | |
Sin dolor ni malestar | 110 (11,4) |
Moderado dolor/malestar | 647 (67,1) |
Extremo dolor/malestar | 207 (21,5) |
Ansiedad/depresión (n=961) | |
Sin ansiedad ni depresión | 610 (63,5) |
Moderada ansiedad/depresión | 299 (31,1) |
Extrema ansiedad/depresión | 52 (5,4) |
La relación entre artrosis, discapacidad y CdV se determinó en una muestra de 923 pacientes con valores válidos de todas las variables incluidas en el modelo SEM. En la figura 1 se muestran las relaciones propuestas, el modelo de medición para cada concepto y las estimaciones de los parámetros (normalizados para facilitar la interpretación).
Relaciones propuestas, el modelo de medición para cada concepto y las estimaciones de los parámetros: estimaciones normalizadas. Todos los instrumentos de evaluación tienen un error de medición, que hay que tener en cuenta al estimar los parámetros. Estos se describen en el modelo (e1 a e24). Los pesos de regresión (cifras sobre las flechas) expresan la relación lineal estimada entre los factores y entre el factor y los ítems. Están normalizados, por lo cual varían entre −1 y 1. Las cifras sobre las variables observables (recuadros) y latentes (óvalos) son los pesos de regresión al cuadrado. Se pueden interpretar como la proporción de variación de la variable que explica la variable «causal». Por consiguiente, son valores que representan la magnitud del efecto.
El ajuste del modelo a los datos empíricos se evaluó de 3 maneras diferentes. Primera, mediante los índices del ajuste general (índices absolutos como Chi-cuadrado o el menos restrictivo Chi-cuadrado/grados de libertad (CMIN/DF); índices de bondad del ajuste como GFI (Goodness of Fit Index) y AGFI (Adjusted Goodness of Fit Index); e índices residuales como RMR (Root Mean Square Residual) y RMSEA (Root Mean Square Error of Approximation); segunda, mediante la significación estadística de estimaciones de parámetros individuales que completan el modelo, y tercera, mediante la interpretación de la magnitud y la dirección de las estimaciones de los parámetros.
La «evaluación del modelo» se realizó empleando mediciones globales. Como se muestra en la tabla 4, el modelo global que describe la artrosis como causante de discapacidad, y la discapacidad afectando a la CdV, tuvo un buen ajuste general: CMIN/DF=5,42 (el valor recomendado es ≤5); GFI=0,895 y AGFI=0,870 (el ajuste perfecto es uno y el valor de referencia para un buen ajuste es de 0,9); RMR=0,026 (RMR es el índice mejor cuando el valor está más cercano a 0); RMSEA=0,069; IC del 95%:0,065-0,073 (los valores de RMSEA que varían entre 0,05 y 0,08 indican un buen ajuste19–23).
La segunda fase para interpretar el modelo es la «significación estadística de las estimaciones de los parámetros». Solo 3 estimaciones de parámetros, las 3 categorías de localización de la artrosis (rodilla, cadera, otra zona) no alcanzaron significación estadística (con un nivel de 0,05). Las otras 18 estimaciones de parámetros fueron significativas e indicaron una relación entre las variables no atribuible al azar.
La tercera fase para evaluar el ajuste del modelo se refiere a la «evaluación de la magnitud y la dirección de las estimaciones de los parámetros». Todas las variables observadas parecen ser buenos indicadores de su factor relacionado tanto para la discapacidad como para la CdV, pero no así para la artrosis (tabla 5). Solo el 5% de la discapacidad se explicó por la presencia/ausencia de artrosis (peso de regresión de 0,23; R2=0,05). Sin embargo, el 92% de la CdV se explicó por la discapacidad (peso de regresión de 0,96; R2=0,92).
DiscusiónLos resultados del presente estudio observacional y prospectivo, revelan que la mayoría de los pacientes incluidos tenían 2 o más zonas afectadas por artrosis, siendo las localizaciones más frecuentes: la rodilla, y la columna lumbar y cervical. En lo que respecta a la CdV, la mayoría de los pacientes no refirió problemas graves en los 5 dominios evaluados (movilidad, cuidado personal, actividad diaria, dolor/malestar y ansiedad/depresión). En cuanto a la discapacidad, las 2 categorías con mayor discapacidad fueron «otras actividades» y «alcanzar».
Respecto al desarrollo del modelo conceptual para vincular la afectación artrósica, la discapacidad funcional y la CdV en la población artrósica analizada, presentó las variables como variables latentes relacionadas. Así, el 92% de la CdV se explicó por la discapacidad y solo el 5% de la discapacidad se explicó por la afectación artrósica. El modelo global que describía la artrosis como causante de discapacidad, y la discapacidad afectando a la CdV, tuvo un buen ajuste general. Es bien sabido, que las limitaciones de la capacidad funcional disminuye la CdV de los pacientes con artrosis24–27. De manera análoga, se considera de forma generalizada que la artritis es la causa principal de la discapacidad en los adultos28–37. En efecto, no hay duda de que la artrosis en particular está relacionada con la discapacidad, conforme envejecen los adultos. El riesgo de artrosis aumenta con la edad, de manera que a los 80 años casi todas las personas presentan signos radiográficos de degeneración articular38,39. Sin embargo, queda mucho por saber sobre las contribuciones específicas de la artrosis y las variables intervinientes al desarrollo de la discapacidad. Ferrucci et al. demostraron que a medida que envejecen las personas, una mayor proporción de la discapacidad se produce a lo largo de una evolución más lenta y progresiva, en comparación con una «discapacidad catastrófica» de comienzo más lento40–42. La relación dependiente del tiempo entre la artrosis y la discapacidad podría explicar el bajo porcentaje de discapacidad debido a la artrosis. El análisis factorial exploratorio es un instrumento habitual de la teoría fundamentada, es decir, de las teorías que derivan del análisis de los datos. Sin embargo, los modelos SEM constituyen un compromiso explícito con la teoría anterior extraída de la pericia clínica23. Así pues, el modelo SEM primero se describe mostrando las relaciones previstas entre los conceptos y luego se verifica con datos empíricos (comparando la matriz de covarianza observada con la prevista por el modelo descrito; este es el motivo de que a veces los modelos se denominen «modelos estructurales de covarianza»24). Por tanto, si el ajuste del modelo es bueno, se dice que se «confirma» el modelo. Además, estos modelos pueden indicar relaciones causales entre las variables25. Sin embargo, hay que señalar que los datos que forman la matriz de covarianza son transversales, por lo que es necesario interpretar con precaución las conclusiones extraídas de los resultados. Solo los diseños experimentales en la recopilación de los datos garantizan relaciones causales entre conceptos26–34.
Respecto al segundo objetivo del estudio, esto es, la evaluación del ajuste del modelo mediante SEM integral, se evaluaron varios modelos. Cabría argumentar que la artrosis afecta directamente a la CdV de 2 formas (pues la artrosis afecta a la discapacidad y la discapacidad tiene su propio efecto en la CdV). No obstante, una vez evaluado este modelo alternativo, se comprobó que la nueva especificación no mejoraba los resultados. Por consiguiente, aunque los índices del ajuste general se mantuvieron prácticamente idénticos, menos del 1% de la CdV se explicó por la artrosis (peso de regresión de 0,02; R2=0,004). Así pues, empleando un criterio de parsimonia, se eligió el modelo más sencillo. En segundo lugar, con los datos disponibles, la discapacidad funcional pudo explicar la disminución de la CdV (92% de la variación). En teoría, la artrosis guarda una estrecha relación con la discapacidad y la CdV, pero el modelo no consiguió explicar por completo este vínculo (5% de la variación). Como las técnicas estadísticas requieren buenos modelos de medición para valorar correctamente las relaciones, la información habitualmente consignada en los registros clínicos parece insuficiente para este propósito. Por tanto, las variables dicotómicas (tal como se registró la artrosis, con valores de presencia/ausencia) funcionarían mal con métodos de estimación de parámetros porque la cuantificación de dichas estimaciones se basa en la matriz de correlación entre variables. Aunque hay algunos métodos que utilizan coeficientes de correlación tetracórica, que resuelven en parte este problema, se precisan otras mediciones válidas de la afectación artrósica para determinar adecuadamente su repercusión en la discapacidad y la CdV43,44.
Respecto a las limitaciones del estudio, la principal es la naturaleza del mismo, al tratarse de un estudio observacional, con muestreo no probabilístico. Sin embargo, este tipo de estudios no tiene sentido realizarlo en un entorno de ensayo clínico y aunque no se haya realizado un muestreo probabilístico, el método utilizado en el presente estudio es el que menos sesgos tiene. Otro punto a destacar es en cuanto a la gravedad de la enfermedad de los pacientes analizados, ya que, en general, los pacientes que acuden o son seguidos por traumatólogos son pacientes con artrosis más severa que la media de pacientes con artrosis.
Cabe concluir, que la discapacidad funcional explicó la disminución de la CdV. En teoría, la artrosis está estrechamente relacionada con la discapacidad y la CdV, pero el SEM no consiguió explicar del todo este vínculo. Esto podría atribuirse a la recopilación insuficiente de datos clínicos en los registros. Por tanto, son necesarias otras mediciones válidas de la afectación artrósica, entre las que se incluyen medidas funcionales que definan mejor la severidad de la artrosis, para determinar adecuadamente su repercusión en la discapacidad y la CdV.
Responsabilidades éticasProtección de personas y animales. Los autores declaran que los procedimientos seguidos se conformaron a las normas éticas del comité de experimentación humana responsable y de acuerdo con la Asociación Médica Mundial y la Declaración de Helsinki.
Confidencialidad de los datos. Los autores declaran que han seguido los protocolos de su centro de trabajo sobre la publicación de datos de pacientes y que todos los pacientes incluidos en el estudio han recibido información suficiente y han dado su consentimiento informado por escrito para participar en dicho estudio.
Derecho a la privacidad y consentimiento informado. Los autores han obtenido el consentimiento informado de los pacientes y/o sujetos referidos en el artículo. Este documento obra en poder del autor de correspondencia.
Nivel de evidenciaNivel de evidencia III.
Conflicto de interesesJCA, AD y JS declaran no tener ningún conflicto de interés. MTC y GC declaran ser empleados de Merck Sharp & Dohme de España S.A. Madrid, España.
Este proyecto iniciado por investigadores se financió con una beca de Merck Sharp & Dohme. La redacción médica fue realizada por Pipeline Biomedical Resources S.L.
Este trabajo se presentó en parte en el 13 Congreso Europeo Anual de la ISPOR, celebrado en Praga del 6 al 9 de noviembre de 2010 (resumen PMS61).