La higiene de manos (HM) debería formar parte de las actividades rutinarias del personal sanitario ya que es la medida de prevención más eficaz ante las infecciones relacionadas con la atención sanitaria1,2. La formación de los profesionales sanitarios es, sin duda, el punto fundamental en un plan de mejora de la HM1,3.
Sin embargo, a pesar de ser sencilla y coste-eficaz, la adherencia de los trabajadores sanitarios a esta práctica higiénica básica sigue siendo inaceptablemente baja con cifras inferiores al 50% en la mayoría de los estudios realizados.
En el Hospital Carlos III de Madrid hemos realizado en octubre de 2012 una encuesta transversal mediante un cuestionario anónimo dirigida a todo el personal sanitario de los servicios de hospitalización para evaluar los conocimientos que los profesionales del hospital tienen sobre la HM y para recoger de los mismos profesionales sugerencias de mejora. La participación ha sido voluntaria y el cuestionario ha sido autoadministrado.
Se cumplimentaron 75 de los 144 cuestionarios entregados con una tasa de respuesta del 52%.
Los 5 momentos y el tiempo empleado para la HM han sido nuestros factores de evaluación del nivel de conocimiento4.
Es destacable que el 40% de los encuestados refiere desconocer la técnica correcta antes de palpar un abdomen, eligiendo el agua y el jabón (33,8%) o no haciendo nada (6,2%). El 36,2% utiliza el agua y el jabón antes de realizar una tarea aséptica. Por el contrario, un 21,9% de los encuestados refiere utilizar la solución alcohólica para la HM cuando sus manos tienen manchas de sangre.
El 47% de los encuestados desconoce la duración correcta de la desinfección alcohólica. Existe una diferencia estadísticamente significativa por sexo, siendo más las mujeres que realizan la desinfección alcohólica en el tiempo adecuado (p < 0,05).
El 84% ha recibido formación sobre la HM en los últimos 3 años, sin embargo, el 89,2% considera que es necesaria más formación para mejorar el grado de cumplimento de la HM.
Por lo tanto, parece necesario potenciar la formación continuada de los trabajadores sanitarios sobre la HM, no solo porque los conocimientos de esta práctica resultan en conjunto mejorables, sino también porque es una demanda de los propios trabajadores.
A la hora de prestar cuidados al paciente la falta de los conocimientos básicos sobre la HM en los trabajadores sanitarios representa un riesgo muy importante para la aparición de infecciones hospitalarias y la diseminación de patógenos multirresistentes.
Finalmente, a pesar de estar en una época de racionalización de recursos y de ajuste del gasto público, no debemos dejar de seguir informando y formando a los trabajadores sanitarios en temas como la HM porque una atención limpia es una atención más segura y, además, ahorra costes asociados a la baja calidad5.