La infección crónica del virus de la hepatitis B (VHB) constituye un problema de salud pública a nivel mundial. La prevalencia varía de unos países a otros. España era considerado tradicionalmente de endemicidad intermedia, actualmente es baja. Destacan como vías de transmisión la perinatal y la sexual. La vacunación es el método más eficaz para reducir la incidencia de la enfermedad.
ObjetivosDeterminar la prevalencia de embarazadas portadoras del VHB en una región sanitaria. Analizar los controles y/o la vacunación de las parejas sexuales y los recién nacidos.
MétodosEstudio descriptivo de portadoras embarazadas durante período 2012-2021 en la Región Sanitaria. Desde el Departamento de Salud existe un programa de seguimiento y control de hijos de madres portadoras del VHB que incluye el estudio de los convivientes. La recogida de datos se realiza a partir de la declaración desde el hospital tras el parto. Desde el Servicio de Vigilancia Epidemiológica se realiza el estudio, el seguimiento familiar y se recoge la información a través de una encuesta e historia clínica.
ResultadosDel total de declaraciones recibidas, un 84,8% son HBsAg+, el 93,7% inmigrantes, mayoritariamente de África (59,5%), seguido de Europa del este (33,3%). Un 84,6% de las parejas sexuales han hecho seguimiento (13,9% HBsAg+ y 41,8% HBcAc+) y un 73,6% están vacunadas correctamente. El 98,3% de los recién nacidos se han vacunado, se ha realizado serología el 46,8% (100% HBsAg-, 99,6% anti HBs+).
ConclusionesEn los últimos 10 años ha disminuido gradualmente el número de portadoras. Desde 2019 no tenemos ninguna mujer autóctona, ya que las mujeres en edad fértil están vacunadas. Existe casi una cobertura total en los recién nacidos, en cambio en las parejas sexuales se observan algunas deficiencias. Destacamos la importancia de la prevención (Ig/vacuna/control serológico) tanto en los recién nacidos como en las parejas sexuales.