El mundo laboral ha experimentado modificaciones significativas en los últimos 30 años. Esto, unido a los cambios demográficos de la población y a las demandas psicosociolaborales, hace que los trabajadores estén expuestos a cambios frecuentes y a una continua necesidad de renovación y actualización. El estrés laboral se define como el conjunto de manifestaciones emocionales y físicas que se presentan cuando las demandas del trabajo exceden las expectativas y capacidades del trabajador1. Está bien documentada una relación entre la exposición a ambientes laborales psicosocialmente perniciosos y la presentación de diversos tipos de enfermedades2,3.
Un instrumento de notable actualidad para evaluar el grado de estrés laboral es el cuestionario alemán Effort-Reward Imbalance Questionnaire (ERI)2-4. Esta herramienta ha probado su eficacia en la investigación de diversos problemas de salud y cuenta con más de 10 versiones en un número semejante de idiomas, incluido el español. La versión española se denomina Desequilibrio Esfuerzo-Recompensa (DER)3,5.
Objetivos. Medir el grado de estrés laboral en términos de esfuerzo-recompensa de los profesionales sanitarios de atención primaria del Área IV de Asturias e identificar las condiciones sociolaborales más estresantes. Recomprobar las propiedades psicométricas del instrumento DER de medida del estrés laboral.
Diseño. Estudio transversal y descriptivo.
Emplazamiento. Todos los centros de salud del Área Sanitaria IV de Asturias (Oviedo).
Participantes. Mediante una encuesta por correo entre todos los sanitarios del Área IV se pudo investigar a 233 profesionales (médicos y ATS/DUE), a los que se aplicó la versión española del cuestionario DER autoadministrado. La muestra investigada abarcó al 55% de los sanitarios del área en el momento del estudio.
Mediciones principales. El estrés laboral se midió con las 3 escalas del cuestionario DER4,5: Esfuerzo extrínseco, Recompensa y Sobreimplicación. Previamente se readaptó el ítem 4 de la escala Esfuerzo extrínseco conforme a los resultados de estudios previos5. La consistencia interna del instrumento de medida fue evaluada mediante el coeficiente alfa de Cronbach.
Resultados. Los médicos presentaron grados de Esfuerzo extrínseco y ratio esfuerzo-recompensa significativamente más elevados que los ATS/DUE, con grados similares de recompensa y sobreimplicación. Las situaciones laborales de trabajador eventual y los turnos de guardia se asociaron a mayores grados de estrés, especialmente debido a un nivel significativamente bajo de recompensa. A más edad se observó mayor esfuerzo. No se encontraron diferencias según el sexo y el grado de implicación. La fiabilidad ha sido satisfactoria en todas las escalas, con valores alfa entre 0,74 y 0,85 (tabla 1).
Conclusiones. Con el presente trabajo se ha realizado la validación de la versión española del ERI tras los últimos trabajos de readaptación. Se han podido reproducir en nuestro medio los componentes del modelo teórico y validar todos los ítems del instrumento de medida. La fiabilidad del instrumento es muy buena y similar a la que se conoce a partir de otros estudios6. Todo ello sugiere que los métodos seguidos en las fases de adaptación transcultural han producido una versión española del cuestionario DER equivalente a la versión original. Este hecho es esencial para permitir futuros estudios nacionales, así como otros comparativos internacionales.
La medición ha podido reproducir diferencias importantes en cuanto a la edad, la categoría profesional, el tipo de trabajo o la estabilidad laboral de los trabajadores. Los grados de implicación más altos se dieron entre los mayores de 50 años. Dado que la sobreimplicación actúa como moderador (p. ej., incrementando) del efecto del desequilibrio esfuerzo-recompensa en la salud, los trabajadores de más edad se pueden considerar un grupo particularmente expuesto. En comparación con los profesionales sanitarios de un hospital público de la región5, no se hallaron diferencias entre los médicos de ambos medios asistenciales. Sin embargo, sí hay diferencias marcadas entre las enfermeras de ambos medios, que presentan más esfuerzo y menor recompensa en el medio hospitalario. Todos estos hallazgos apoyan la capacidad discriminatoria de la versión adaptada y están en consonancia con los descritos por otros estudios previos6.
Desde una perspectiva esfuerzo-recompensa, el colectivo sanitario investigado puede considerarse, en general, de bajo riesgo (un 15% tiene riesgo alto, ratio esfuerzo-recompensa >= 1). Sin embargo, la administración sanitaria debería revisar las condiciones laborales de los profesionales de atención primaria atendiendo especialmente a los criterios de categoría profesional, edad y estabilidad laboral.
Agradecimientos
Los autores agradecen a los sanitarios de atención primaria su participación en el estudio y a la Gerencia del Área de Oviedo las facilidades dadas para que éste pudiera realizarse.