INTRODUCCION
La trombosis de senos venosos cerebrales (TSVC) es la consecuencia de la oclusión del seno venoso y/o vena cortical, por una compresión extrínseca o un trombo parcial que acaba extendiéndose y produciendo finalmente un infarto venoso cortical con petequias o más frecuentemente un infarto hemorrágico perivascular.
La TSVC es una entidad poco frecuente. Es un proceso de difícil valoración clínica, debido a que puede cursar con manifestaciones múltiples, por ello su diagnóstico requiere una alta sospecha, y el método de elección es la resonancia magnética (RM).
La incidencia es desconocida durante el embarazo. En la población general es del 1-9%. Presenta una morbilidad del 6-20% y una mortalidad del 10-30%.
CASO CLINICO
Paciente de 33 años, quintigesta con 3 partos eutócicos previos y una cesárea. Como antecedentes personales destacaba ser una fumadora importante y enfermedad hepática en estudio.
La gestación actual cursa con una diabetes gestacional A1 bien controlada.
En la semana 31 de gestación la paciente acude al servicio de urgencias hospitalario por un cuadro súbito de cefalea hemicraneal derecha, pérdida de visión binocular, disminución del nivel de conciencia con amnesia, desviación de la comisura labial, disartria, posición del miembro superior derecho en rotación interna, con déficit motor. En el servicio de neurología se valora a la paciente, que presentaba constantes vitales normales, una exploración neurológica normal, sin foco neurológico que justificara los síntomas. Se realiza una tomografía computarizada (TC) de cráneo con resultado normal y se establece el diagnóstico de cefalea acompañada; se procede al alta de la paciente y se la deriva al neurólogo y tocólogo para ser controlada ambulatoriamente.
La paciente es valorada por el neurólogo en la semana 33 de gestación, destacan como síntomas leve cefalea e hipoestesia en miembro superior derecho. Al realizar la exploración neurológica, se observa una hipoestesia de la hemicara derecha y del miembro superior derecho. En ese momento se plantea como causa una posible crisis comicial y se solicita una RM, en la que no se observan hallazgos patológicos. En la semana 34 se reevalúa el caso, y se plantea la sospecha diagnóstica de una trombosis de senos venosos; se solicita una angio-RM, que informa de ausencia de flujo en la porción anterior del seno longitudinal superior en relación con trombosis en esa zona (figs. 1 y 2). Se establece tratamiento con fraxiheparina en dosis terapéuticas (0,7 ml/12 h).
Fig. 1. Angiorresonancia magnética.
Fig. 2. Angiorresonancia magnética.
En ese momento la paciente comenzó con dinámica regular, presentaba condiciones cervicales favorables, y se indujo el parto, mediante un parto eutócico, se obtuvo un recién nacido de 2.630 g, con test de Apgar de 9/10, y pH, 7,24.
El puerperio de la paciente cursa dentro de la normalidad, y permanece asintomática neurológicamente. Se completa el estudio con: hemograma, coagulación, bioquímica, ionograma, pruebas de función renal, pruebas de función hepática, proteinograma, con valores dentro de la normalidad. Los anticuerpos antinucleares, anti-ADN y ANCA son negativos y se realiza electrocardiograma que resulta normal.
DISCUSION
La TSVC es una entidad poco frecuente en el embarazo con una incidencia de 1/10.000-20.000 partos, y es más frecuente en países subdesarrollados1.
Existen múltiples factores etiológicos causantes de la TSVC (tabla I); el embarazo y el puerperio son las causas más frecuente en mujeres jóvenes sanas, probablemente debido al aumento de factores de coagulación y al estado de hipercoagulabilidad2.
La mayoría de los casos durante el embarazo ocurren en el puerperio, en los primeros 7-15 días, y en el tercer trimestre de gestación; es una entidad rara en el primer trimestre3-8.
Aunque la etiología generalmente es desconocida, en el embarazo suele asociarse con enfermedades como preeclampsia, sepsis y trombofilias.
En cuanto a los síntomas que presentan estas pacientes, destaca cefalea, convulsiones, déficit motor o sensitivo, pérdida de conciencia e incluso en ocasiones trastornos psiquiátricos3.
En la exploración los signos que no podemos encontrar son papiledema, edema de párpados, proptosis, compresión de los pares craneales III, IV, VI, así como signos focales relacionados con la localización anatómica de la trombosis.
El método de diagnóstico más fiable para el diagnóstico de la TSVC es la angio-RM. La RM es el método diagnóstico de elección en el embarazo por su sensibilidad al flujo cerebral, su capacidad para visualizar el trombo y las lesiones parenquimatosas asociadas, así como por ser un método no invasivo, que demuestra una buena correlación con la imagen angiográfica y gran fiabilidad diagnóstica8.
Otra prueba diagnóstica utilizada es la TC, que puede mostrar datos indirectos como el edema cerebral con disminución de los surcos corticales, así como la presencia del signo delta, que es muy característico y consiste en un reforzamiento de las paredes del seno trombosado que rodea a una zona central isodensa que teóricamente corresponde al trombo. No obstante, en la mayoría de los casos la TC suele ser normal.
La base del tratamiento de la TSVC es la heparinoterapia en dosis anticoagulante, la cual se debe instaurar de forma sistemática y temprana, que de esta forma mejora el pronóstico. Este tratamiento ha demostrado ser seguro a pesar del riesgo hemorrágico7.
El pronóstico depende principalmente de la extensión de la zona trombosada. La mortalidad según la literatura médica oscila entre el 5 y el 30%9, pero los supervivientes suelen evolucionar satisfactoriamente. El coma, el infarto hemorrágico y las convulsiones son factores de mal pronóstico.
La instauración de la TSVC asociada a la gestación y el puerperio suele ser aguda, y ésta tiene mejor pronóstico que cuando se produce secundaria a otra enfermedad. Normalmente, su evolución en la gestación y el puerperio suele ser favorable cuando se realiza un diagnóstico temprano.
La búsqueda sistemática de déficit en los inhibidores de la coagulación es esencial, ya que nos permitirá tomar medidas preventivas para evitar la recidiva10.
CONCLUSIONES
El puerperio es el factor de riesgo más frecuente en la trombosis de los senos y venas tributarias cerebrales. La cefalea, la focalización neurológica y la pérdida de conciencia son sus principales síntomas y signos.
Tanto el coma, el infarto hemorrágico como las convulsiones tienen un mal pronóstico y una evolución desfavorable, aunque éstos pueden mejorar con una terapia anticoagulante adecuada.